La Bodega Montferry

Este es un proyecto que trata un hecho aparentemente incontrolable como es la gentrificación del barrio. Algo que, como veremos, es más que reformar edificios y vecindarios que antes estaban deteriorados.

Raquel y Marc me llamaron para contar su historia y la artista, Katerina Ashche (foto derecha), la contó a través de cinco objetos que hoy nos rodean dentro de la bodega. @Dush.a hizo los dibujos. Juntamente cuentan la historia de la bodega, su gente y su entorno durante un período de transición, tras el cual se perderán para siempre.

Hemos decidido utilizar posavasos porque son típicos de un bar, pero también porque su función borra su contenido artístico. Poco a poco los recuerdos se irán olvidando y solo quedarán huellas de este lugar en nuestra memoria. Además, los posavasos se pueden coleccionar, haciendo eco a nuestro instinto de coleccionar, o guardar algo que se va a perder.

Para terminar, nos gustaría enfatizar que algo que a priori puede parecer ordinario, como este edificio, tiene su valor, que no es solo arquitectónico o sentimental, sino también, muchas veces, comunitario. Por ejemplo, esta bodega afecta la identidad, la historia y la cultura de esta comunidad, que ahora tendrá un lugar social menos para quedarse por aquí.

Obra en formato posavasos

Sobre la gentrificación

Estudios recientes demuestran que la eliminación de los espacios sociales compartidos—esas zonas comunes e informales de encuentro—tiene consecuencias medibles: aumenta el estrés, debilita el bienestar social y contribuye a las condiciones en las que la conducta antisocial se vuelve más probable.

La gentrificación también intensifica la crisis climática. Solo la industria de la construcción es responsable de aproximadamente el 38% de las emisiones globales anuales: demolición seguida de reconstrucción, destrucción presentada como renovación.

Como el reloj, no pretendo medir el progreso, ni dictar su dirección.

En cambio, propongo una invitación: mirar con atención lo que nos rodea y reconocer—quizá incluso sentir gratitud por—los pocos rincones auténticos que aún permanecen dentro del tejido cambiante de la ciudad. No existe un remedio rápido para la gentrificación. Pero sí existe la posibilidad de una atención sostenida y de una conversación abierta: hacia otras formas de imaginar el desarrollo, fundamentadas en el respeto, el cuidado y la responsabilidad colectiva.

***

La Bodega Montferry tendrá que cerrar sus puertas el 22 de julio del 2022. Poco después, la anciana que vive en el piso de arriba será desalojada y el edificio será demolido para construir nuevos pisos.

Desde entonces

Prensa

La periodista Laura Siles reportó este evento en la televisión local de Barcelona y su web

Descubre la “Bodega”

Antigua dirección: Bodega Montferry, carrer de Violant d’Hongria Reina d’Aragó, 105, 08028 Barcelona – Nueva dirección: Passatge de Serra i Arola, 13, 08028 Barcelona